Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Centroamérica sigue dormida

Juan José Urbina / Economista investigador de Icefi @Juanjourbina

sábado 17, diciembre 2016 - 12:00 am

OPINIONDescansar para renovar fuerzas y seguir construyendo un mejor futuro, siempre es deseable. Sin embargo, cuando la siesta se alarga por razones de holgazanería, ese tiempo no vuelve y es el que más se extraña. Este último proverbio popular es el que mejor aplica para la situación de la política fiscal de Centroamérica, donde unos países están más dormidos que otros. Pero casi todos siguen posponiendo la discusión de una política fiscal para la consolidación de la democracia y el desarrollo.

No es que no se hayan logrado cambios en los países, el problema es la forma en la que se han realizado dichos cambios. Por ejemplo, Honduras es el último país en haber realizado una reforma fiscal fuerte -en el 2014-, con lo cual en cierta medida logró corregir sus desbalances fiscales. El problema es que esto fue mayoritariamente a costa de aumentar el IVA y, por tanto, afectando de forma regresiva los bolsillos de los hondureños, que no ven un retorno en sus aportes adicionales.

Mientras tanto, Panamá está comenzando a ver los frutos de la ampliación del Canal, pero una vez más la apuesta no es buscar mejores condiciones de vida para la sociedad a través de inversiones en educación, salud y desarrollo productivo. Más bien, su apuesta continúa siendo lograr un crecimiento económico insostenible, a través, de continuar invirtiendo en obra de infraestructura. Si bien las vías de comunicación traen ciertas ventajas económicas, llegará el punto que no queden caminos que pavimentar y sí una elevada población desatendida.

publicidad

De forma similar a Panamá, en Nicaragua se apuesta por la construcción de red vial. No obstante, el país de la revolución sandinista, hoy más que nunca, se ha envuelto bajo el velo de la opacidad. Celebró elecciones “libres”, sin permitir observadores internacionales y sin oposición política, esto último producto de una jugada que dejó fuera de los comicios al principal partido contrario. Con esto, el país se ha vuelto el más grande ejemplo de la fragilidad de la democracia en la región.

Hasta aquí los países, que al menos en el papel tienen unas cuentas fiscales aparentemente sanas. Y a partir de este punto, el resto de países simplemente continúan utilizando la política fiscal para la subsistencia. Como lo es una Guatemala descabezada, en donde la política fiscal no tiene rumbo aparente. Por tanto, el país de la carga tributaria más baja de Latinoamérica continuará simplemente subsistiendo mientras su deuda social se acrecienta.


Por último, tenemos a Costa Rica y El Salvador. Ambos países urgidos de alcanzar acuerdos para salvar sus finanzas públicas, y más importante aún, acuerdos que permitan mantener -Costa Rica- y creen -El Salvador- las oportunidades de atención a su ciudadanía. Sin embargo, los partidos políticos están más preocupados en mantener sus cuotas de poder y defender ideales daltónicos, que en buscar una agenda en común. Ambos son los más dormidos, pero al menos Costa Rica descansa sobre un colchón de protección social creado desde hace décadas. Mientras que El Salvador, a pesar de las constantes alarmas (aumento de migrantes, aumento de la población en situación de pobreza, la latente posibilidad de caer en impago, entre otras) es el que más se niega a despertar.

Es evidente que el letargo o el sueño profundo no puede continuar. Mientras la región y sus políticos simplemente buscan mantenerse a flote, el resto del mundo se reacomoda a los nuevos retos económicos y sociales. El mensaje entonces es simple: o despertamos y utilizamos la política fiscal para adaptarnos a los cambios, o simplemente seguimos postrados y continuamos de manos atadas ante los embates de las crisis sociales que se nos avecinan. No sé ustedes, pero al menos desde mi punto de vista, la región necesita despertar.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.