Cerrar [X]

Editorial & Opinion

China, de imperio a república

Vanessa Núñez Handal / Abogada, docente y escritora

sábado 8, septiembre 2018 - 12:00 am

China, una de las culturas existentes con mayor antigüedad, nació en las cercanías de la cuenca del río Amarillo, que nace en el centro de la China actual y posee una longitud de 5,464 km, siendo así el sexto río más largo del mundo.

La última dinastía china, conocida oficialmente como el “Imperio del Gran Qing” o “dinastía manchú”, gobernó China entre el 1644 y el 1912. Ésta impuso su estilo de vestimenta y peinado a toda la población china, así como su lengua, que se convirtió en la oficial y utilizada en la corte. Fue además la responsable por la expansión territorial de China, habiéndose incorporado durante su administración los territorios de Taiwán, Tibet, Xinjiang y Mongolia.

No obstante, por ser considerada una dinastía opresora, diversas rebeliones ocurrieron durante su mandato, siendo la de Taiping (1851-1864) una de las más sangrientas, por haber generado millones de muertos.

publicidad

Tal dinastía debió enfrentar, además, fuertes disputas comerciales con potencias extranjeras a lo largo del siglo XIX, tales como el Reino Unido y Francia, llegando a perder el control sobre Hong Kong durante la Segunda Guerra del Opio (1856 y 1860).

En las últimas décadas del gobierno, la Emperatriz Regente Cixi, la gran reformadora china, enfrentó diversos conflictos con potencias extranjeras, además de la rivalidad con Japón, debido a la lucha por la influencia sobre Corea, a la que debió reconocer independencia tras el tratado de Shimonoseki, además de verse obligada a ceder Taiwán.


Dichas derrotas hicieron crecer el descontento hacia la dinastía, lo cual provocó diversos levantamientos revolucionarios que exigieron su deposición.

El 10 de octubre de 1911, en la actual ciudad de Wuhan, se produjo el levantamiento que generaría en 1912 el derrocamiento del último emperador de la dinastía Qing y de China: “Puyi, El Señor de los Diez Mil Años”.

Sun Yat-sen, líder revolucionario, volvió entonces desde Estados Unidos y fue nombrado Presidente de la nueva República de China. Para gobernar, debió llegar a un acuerdo con Yuan Shikai, que controlaba los restos del ejército imperial en el norte. Yuan Shikai, sin embargo, se autoproclamó emperador en 1915, razón por la cual Sun Yat-sen se instaló en Cantón y, desde ahí, dirigió el Kuomintang, partido político nacionalista chino, fundado en 1912.

Chiang Kai-shek, sucesor de Sun Yat-sen, al frente del ejército y del partido político Kuomintang, consiguió conquistar gran parte del territorio y reestableció en Nankin la capital de la República de China, convirtiéndose en su presidente.  Por su parte, el Partido Comunista Chino, pese a varios pedidos de colaboración por parte del Kuomingtang, continuó luchando por establecer un régimen comunista.

Japón inició en la década de los treinta, por su parte, una invasión a China, conquistando Manchuria. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial (1945) y su derrota, Japón abandonó sus conquistas y China recuperó Manchuria y Taiwán.

Dos años más tarde, el Partido Comunista Chino, que operaba desde Manchuria y el norte, organizó una rebelión contra el Kuomintang, la cual, pese a los intentos de mediación por parte de Estados Unidos, se convirtió en una guerra civil. En 1949, pese a todo pronóstico, los comunistas lograron controlar la mayor parte de la China continental y el 1 de octubre Mao Zedong proclamó en la Plaza Tiananmén el nacimiento de la República Popular China.

El gobierno del Kuomintang, junto a varios miembros de su ejército y simpatizantes, durante el verano de aquel año, se vieron obligados a refugiarse en Taiwán, desde donde, pensaron, les sería posible recuperar el poder y reconquistar el país. Hoy día, la República de China continúa buscando desde la isla reconocimiento como gobierno legítimo. Sin embargo, goza del apoyo de cada vez menos países, entre los que, hasta hace unos días, podía contarse a El Salvador, cuyo gobierno, luego de más de ocho décadas, rompió vínculos diplomáticos con dicho gobierno, estableciéndolos con la República Popular China.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN

Luis Miguel, una historia de horror

Recuerdo, como si fuera ayer, el día en que Gloria Calzada y Kate del Castillo, entonces …

MÁS INFORMACIÓN
Guatemala: la tragedia de un mal gobierno

El Volcán de Fuego dio muestras de actividad desde hace varios meses. Con sus 3,763 msnm, ubicado …

MÁS INFORMACIÓN
Timbiriche, 30 años después

Fue el concierto más esperado del inicio de año. Mis amigas, las mismas con las que …

MÁS INFORMACIÓN


Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.