Cerrar [X]

Nacionales

Dos jóvenes salvadoreños buscan el sueño de hacer volar

Marcela Moreno

jueves 2, agosto 2018 - 4:50 am

Elsa Funes nació en Santa María Ostuma, La Paz, a 70 kilómetros de la capital. Foto DEM Marcela Moreno

Muchos jóvenes sueñan con volar y viajar, pero hay otros cuyo sueño es lograr hacer volar a los demás, éste es el caso de dos muchachos a punto de convertirse en bachilleres técnicos en mantenimiento aeronáutico del Instituto Técnico Exsal.

Las ganas de superarse hacen que Elsa Funes y Marvin Calderón, ambos de 20 años de edad,venzan obstáculos todos los días y  encuentren su pasión en los aviones.

publicidad

“Vamos a hacer las conexiones de las luces y el mecanismo para mover las superficies de vuelo”, es una frase que estos jóvenes dicen con la naturalidad, digna de un experto en funcionamiento de aeronaves; sin embargo, para llegar a esta experiencia, estos jóvenes han recorrido caminos de sacrificios y dificultades.

Elsa Funes fue atraída por las aeronaves y decidió emprender el largo viaje de 70 kilómetros entre Santa María Ostuma, La Paz, hasta San Salvador, donde está ubicado el instituto técnico. Funes relata que se despertaba a las 2:00 a.m., caminaba una hora y después tomaba el bus de las 4:00 a.m. para llegar a las 7:00 a.m. a estudiar.

Con el tiempo, su tía la acogió en su casa en San Salvador y aunque era menos el tiempo que invertía en llegar a su centro de estudio, el dinero no era suficiente y para Elsa no era sencillo ver a su familia cada 15 días.

“Con el dinero que me dan mis padres casi solo vengo con el pasaje, traigo la comida de la casa, no me ajusta para comprar otra cosa que yo quisiera. A veces no como”, relata Funes. Para poder costearse el estudio Elsa y su familia recurrieron a un crédito en el banco.

Orgullosa de sus padres dice que cuando los visita ayuda en las labores del campo, pues su papá es agricultor. “Cuando es la época de limpiar la tierra yo le ayudo a mi papá y cuando es la época que cortar los frijoles yo lo hago”.

Agrega que hubo momentos en los quería desistir, pero sacar a su familia adelante la motivaba a seguir con sus esstudios y también que su hermana menor tuviera el ejemplo para seguir estudiando.

Elsa cuenta que quisiera continuar sus estudios en la universidad “quisiera estudiar ingeniería aeronáutica en la Universidad Don Bosco o en el extranjero, pero en estos momentos no podría, porque tengo el crédito por pagar, que es de casi $12 mil y tengo el otro préstamo con el que pago los pasajes y la comida”.

Aspira a obtener un trabajo que le permita pagar esos créditos, “Primero Dios pueda entrar a trabajar a Aeroman”, comenta.

Marvin Calderón tiene 20 años y es originario de Santiago Nonualco. Foto DEM Marcela Moreno

La historia de Marvin Calderón es similar a la de Elsa; este muchacho es originario de Santiago Nonualco, La Paz; siempre se interesó por curiosear entre los motores de los autos de sus conocidos y este interés lo llevó a otro nivel. Pasó de la potencia de un automóvil a la de un avión.

Cuando Marvin conoció la especialidad en aeronaútica se emocionó, pero al ver los costos pensó en que la única fuente de ingresos es su padre, que ese técnico no era para él.

Después optaron por un crédito bancario para financiar sus estudios. Marvin siempre quiso ayudar a su hogar económicamente, liberar la carga de los hombros de su padre, pero ninguna de las puertas  que tocó se abrieron.

La familia de Marvin llegó a un momento crítico porque su padre perdió su empleo y Marvin decidió dejar de estudiar y buscar un trabajo. Calderón comenta que nunca olvidará las palabras con las que su padre le insistió que regresara a estudiar: “Hasta hoy hemos podido salir adelante. Siga estudiando, vamos a salir de esto, sea como sea lo vamos a lograr.”

En los planes de Marvin está estudiar ingeniería industrial en la Universidad Centroamericana; sin embargo, al igual que Elsa, debe obtener un trabajo que le permita pagar el crédito de estudio que ronda los $8 mil.

“La pobreza no está en el bolsillo sino en la mente, si uno dice: ‘no puedo’, no va a poder, porque siempre anda en la mente eso; si dice: ‘sí puedo’, queremos seguir estudiando, lo podemos lograr”, señala Calderón.

Ambos jóvenes recibirán su título de bachilleres en septiembre próximo.



RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.