Cerrar [X]

Editorial & Opinion

El cambio hoy…

Sherman Calvo / Publicista

viernes 2, junio 2017 - 12:00 am

El principio que dice “lo único permanente es el cambio”, es aplicable a todo. Absolutamente a todo, y en forma especial al mercadeo y sus componentes. Los conceptos tradicionales se están modificando permanentemente. Si hay algo difícil de aceptar es precisamente todo lo que signifique algo diferente a lo que hemos hecho por muchos años de la misma forma. El cambio es inquietante. Disminuye nuestra seguridad. Nos intimida. En la medida en que todo se modifica, más tratamos de apegarnos a las tradiciones. Nos apegamos a lo que nos enseñaron y tratamos de seguir haciendo lo mismo que ellos hicieron.

El apegarse a los conceptos tradicionales en temas éticos y morales es de seguro bueno. De hecho, todas nuestras bases culturales se fundamentan en principios transmitidos por el ADN y aprendidos de nuestros mayores. Pero, el apegarse a viejas formas y métodos, pareciera no ser tan productivo, cuando nos enfrentamos a las nuevas tecnologías y los cambiantes conceptos en mercadeo y comercialización.

A menudo hay situaciones que reafirman lo difícil que es cambiar mentalidades y patrones de conducta. En ocasiones la resistencia al cambio es tan poderosa que atenta seriamente con la supervivencia misma de las empresas. Actualmente, una gran mayoría de industriales y comerciantes de nuestros países siguen apegados a los conceptos tradicionales y están aterrados de enfrentar el más mínimo cambio. Todo ello, pese a decir que reconocen y entienden que están ocurriendo grandes transformaciones, importantes cambios tecnológicos, que la competencia ha llegado a nuestro patio trasero y por supuesto, mencionar el gastado término: “globalización”.

publicidad

Kotler, en el último de sus libros, llama “mercadeo Neanderthal” a los que no se atreven a aceptar y adoptar los cambios. Esto asimilándoles a los humanos que vivieron antes de la edad de piedra y permanecieron en ella. También podría haberles llamado, “mercadeo de dinosaurios”. Todos sabemos lo que pasó con los Neanderthal y los dinosaurios.

El primer elemento que parece identificar los intentos positivos para producir cambios de conducta y actitudes es un movimiento desde metas generalizadas hacia objetivos específicos y concretos.


El segundo patrón que caracteriza el cambio positivo es el abandono de las antiguas relaciones y el establecimiento de nuevos vínculos sociales que apoyan los cambios propuestos de actitud y conducta.

Los cambios en la autoestima de la persona sobre la que se influye, parece ser parte integral del proceso.  Es interesante recalcar que un movimiento hacia el incremento de autoestima parece ser factor facilitador, no solo del establecimiento de nuevos patrones de acción y pensamiento, sino también del descongelamiento de antiguos patrones.

La internalización del motivo para el cambio constituye la cuarta fase del proceso. La motivación de un cambio en particular se origina fuera de los individuos a influir. Los planes o programas, las sugerencias o ideas siempre las dan otros. Si las nuevas pautas de conducta han de convertirse en generalizadas y perdurables, los individuos del caso deben “internalizar” la razón para el cambio o simplemente “hacerla suya”.

Todo cambio tiene implicaciones sociales que no se deben dejar de considerar. Dada la velocidad del cambio tecnológico, parece imperativo que comprendamos y aprendamos a manejar el cambio social que debe acompañar a aquél. El lapso transcurrido en el caso del teléfono entre el invento científico y la manufactura del producto fue de 56 años. El período correspondiente al transistor fue de solo cinco años y el microprocesador entró en producción en tres años. Este ritmo tecnológico se está volviendo más inexorable con aquellos que no prevén, ni se mantienen actualizados. Los individuos, grupos y organizaciones no cambian a la misma velocidad de los cambios tecnológicos.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.