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Editorial & Opinion

El magistrado constitucional. Su perfil

Francisco José Ferman / Abogado

miércoles 30, mayo 2018 - 12:00 am

La función de los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, en el contexto de la organización del Estado, gira bajo los principios de imparcialidad e independencia, además constituye una parte importante en la separación de los órganos del poder político; como criterios fundamentales para la elección de magistrados a la Corte Suprema de Justicia, se debe tomar en cuenta su formación académica y de manera especial la experiencia en la aplicación, interpretación de los principios y garantías constitucionales acompañadas de los procedimientos constitucionales para juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, para que las sentencias que se dicten estén debidamente motivadas y fundamentadas, justificando las razones intelectivas, probatorias, fácticas y normativas de carácter jurídico.

Como manifiesto en mi libro “Las Claves del Poder”: “la Sala de lo Constitucional tiene confiada la guarda de la unidad y supremacía de la Constitución, controlando que en cada acción del Estado en forma concreta se configure la aplicación de la norma fundamental, logrando su exigibilidad con el cumplimiento de las sentencias, jugándose de esta manera la institucionalidad y legitimidad del Estado.”

Para el fiel cumplimiento de la Constitución se necesita que la Sala de lo Constitucional la haga efectiva y vele por el control constitucional del poder político; pues de lo contrario, estamos frente a una “Constitución herida” que puede permitir el autoritarismo y de tal manera, el rompimiento del orden constitucional, por lo tanto, la Sala de lo Constitucional está revestida de un inmenso poder político conjugado con otros órganos del Estado. Es por ello que la Sala de lo Constitucional controla a los controladores, y de esta manera ejerce su control político.

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En consecuencia, corresponde a la Sala de lo Constitucional ampliar y defender el espectro del poder político de la Constitución, pero dentro de los límites que la misma Constitución define.  Estamos próximos a que la Asamblea Legislativa, dentro de sus atribuciones constitucionales proceda a elegir nuevos magistrados de la Sala de lo Constitucional para el período de nueve años. La elección requiere del consenso de 56 diputados como mínimo. Nos encontramos en la recta final del proceso de selección que regula la Constitución para tales efectos, la lista de 30 colegas abogados contempla seis que obtuvieron unanimidad de votos, dos de seis votos, uno de cinco votos, seis de cuatro votos, que integran la fórmula de 15 aspirantes a candidatos, provenientes del Consejo Nacional de la Judicatura. Los otros 15 candidatos provienen por voto directo, igualitario y secreto de las diferentes gremiales de abogados.

Habiéndose analizado detenidamente el perfil de los aspirantes, son de mucho elogio, por denotar su capacidad profesional como abogados, en el área judicial y administrativa; todos reúnen las características mínimas formales que señala la Constitución, en sus artículos 172, 176 y 186.  Al estudiar las hojas de vida que definen de manera clara su capacidad profesional y trabajo especializado, se descubre que solo cuatro de los 30 aspirantes tienen experiencia jurisdiccional constitucional, por haber realizado las funciones de colaboradores dentro de la Sala de lo Constitucional, que es característica del perfil del magistrado de esta Sala; y de éstos cuatro aspirantes se identifica a una persona que demuestra ser capaz, por cumplir con los requisitos de meritocracia, experiencia, independencia e imparcialidad para la toma de decisiones, por no haber o estar desempeñando cargos dentro de tribunales administrativos del Estado y otros dentro de los 30 que no cumplen con el requisito del principio de renovación de elección de magistrados; es decir, no tiene ningún vínculo partidario, garantizando así que la seguridad jurídica y la justicia estarán siendo tomadas en cuenta, ese candidato es el Licenciado José Ernesto Clímaco Valiente, quien además de cumplir con los requisitos públicos y notorios de moralidad, ha desarrollado inteligencia emocional, para poder trabajar eficientemente bajo presión, en el núcleo de contradicciones internas que están impregnadas de complejidades en el manejo de los temas, cuenta con una larga experiencia profesional y académica conociendo la estructura administrativa y funcionamiento, por haber desempeñado diferentes cargos estratégicos al interior de la Corte Suprema de Justicia, lo cual lo posiciona dentro del perfil idóneo para ser electo como magistrado en la Sala de lo Constitucional, para cumplir con las exigencias jurisdiccionales y el debido proceso y garantizar una pronta y cumplida justicia. Debido a la experiencia laboral que tiene el licenciado José Ernesto Clímaco Valiente, dentro de la Sala de lo Constitucional tiene el conocimiento sobre los temas de trascendencia nacional, como por ejemplo el matrimonio entre personas del mismo sexo, las comunidades LGTBI, temas de soberanía nacional, el aborto, los relacionados a la Ley Especial de Extinción De Dominio y de La Administración de los Bienes de Origen o Destinación Ilícita, la Ley de amnistía, temas de probidad, el caso de los sacerdotes jesuitas, es indudable su capacidad profesional y está preparado a las exigencias de la función jurisdiccional. Está claro que el licenciado José Ernesto Clímaco Valiente, comprende cabalmente que debe ser el magistrado de la Sala de lo Constitucional porque sabe qué hacer y cómo debe hacerlo.





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