Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Hermanos lejanos en abandono

Jaime Ramírez Ortega / Consultor legal y de negocios

sábado 11, noviembre 2017 - 12:00 am

El gobierno de Estados Unidos tomó la decisión recientemente de concluir el TPS para 5.600 nicaragüenses y congela su decisión sobre 57.600 hondureños a quienes les da una prórroga de seis meses que termina el 5 de julio de 2018. Ante este escenario vale la pena analizar el mensaje que está enviando el gobierno del presidente Donald Trumpa a la región centroamericana.

En el caso de Honduras está siendo condescendiente al darle una prórroga que en definitiva beneficiará a 57,600 hondureños para que busquen una alternativa que mejore su estatus durante ese tiempo; por otro parte, el presidente de Honduras, puede redoblar esfuerzos sobre la gestión diplomática con los Estados Unidos para garantizar una renovación del TPS, lo cual no está difícil, dado que el presidente Juan Orlando Hernandez, ha destacado en hacer gestión.

Dado que buscó reunirse con el vicepresidente Mike Pence, y solicitó personalmente que se otorgara una renovación, del mismo modo abogó ante el secretario de Estado, Rex Tillerson, y cuando el secretario del Interior y Seguridad era John Kelly, actual jefe de Gabinete de la Casa Blanca. También realizó una gran cantidad de reuniones con congresistas y senadores para abordar el tema de la renovación del TPS. De modo que todo ello rindió un fruto positivo dado que se logró una renovación de seis meses más.

publicidad

Y debido a las buenas relaciones diplomáticas que ha construido Honduras con los Estados Unidos, le permitirá sin duda obtener un buen resultado del TPS u otros programas migratorios que se desarrollen, cuando esté por vencer la prórroga, lo cual está íntimamente relacionado a que Honduras no se sumó al apoyo a la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, que ha violentado el Estado de Derecho, con represión y violencia hacia el pueblo venezolano.

Pero en el peor de los casos que Estados Unidos no decidiera renovar el TPS, creo, sin temor a equivocarme, que Honduras está listo para recibir a sus compatriotas con los brazos abiertos, debido a que es un país con una extensión territorial de 112,492 km2, con una población de siete millones de habitantes, posee una economía pujante y es eminentemente agrícola. Entre los principales productos de exportación están: el café, el banano, minerales, mariscos, madera, carnes, cemento, turismo, ropa, azúcar, tabaco y algodón.


Con un ingreso per cápita de $850. Es decir, tiene recursos y extensión territorial para hacerle frente a una masiva deportación.

El otro mensaje que se desprende de la no renovación del TPS a los hermanos nicaragüenses, está vinculado a la falta de compromiso de Daniel Ortega con sus compatriotas, de hacer gestión de renovación de TPS, porque Ortega sabe que no tiene ninguna relación diplomática con los Estados Unidos, debido a su discurso incendiario y antidiplomático que ha mantenido con Washington, desde que volvió al poder, a sabiendas del apoyo y múltiples beneficios históricos que ha recibido Nicaragua de parte de los Estados Unidos.

Sin embargo, para Nicaragua no es ningún problema recibir a los 5,600 hermanos lejanos, dado que tiene una extensión territorial 139,682 km2, con una población de seis millones de habitantes, es la vigésima economía de América Latina, con un Producto Interno Bruto (nominal) de 13.049 millones de dólares. O sea, que tiene la solvencia económica para recibir a los deportados sin que ello le cause agravio.

Pero cuando volvemos la mirada hacia El Salvador, el panorama cambia rotundamente, dado que existen 190,000 salvadoreños amparados al TPS, sin contar los 700,000 compatriotas indocumentados, más los 28,371 jóvenes salvadoreños del DACA, es decir, que estamos frente a un verdadero problema de magnitudes incuantificables, porque no tenemos ni el territorio, ni la capacidad instalada para hacerle frente a las deportaciones masivas.

Claro que todo ello lo debió pensar el gobierno del FMLN, y hacer una relación costo-beneficio, antes de apoyar al tirano de Nicolás Maduro y su gobierno de facto, dado que, como país, hemos recibido ayuda incondicional de los Estados Unidos. Más las remeses que representan el 16.8 % del PIB. No obstante, el FMLN prefirió seguir sus intereses partidarios antes que apoyar a los miles de compatriotas indocumentados que fueron abandonados, y no se hizo una verdadera gestión de apoyo de renovación de TPS. Porque no tenían la solvencia moral para ir a pedir al que le han mordido la mano.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.