Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Histórico fallo soberano

Dr. Mauricio Eduardo Colorado / Abogado

lunes 28, agosto 2017 - 12:00 am

En la semana que recién transcurrió, la sala de lo Constitucional, emitió un histórico fallo en el cual se hizo respetar la soberanía de la república sobre  la pretensión de la justicia española, que contra todo derecho y bajo la presión de la poderosa Compañía de Jesús pretende hacer justicia sobre hechos ocurridos en nuestro país, violando los más elementales principios del derecho penal, que estipulan que los sucesos criminales que ocurren en la materia penal, deben juzgarse bajo la jurisdicción de los tribunales del territorio donde ocurren tales hechos.

El caso llamado de los Jesuitas, se refiere a la trágica muerte de los sacerdotes jesuitas ocurrida durante la última ofensiva de la guerrilla salvadoreña, contra el gobierno legítimamente constituido, ocurrida en 1989, en la cual se cometió el múltiple crimen de varios sacerdotes miembros de dicha compañía de Jesus, y la servidora doméstica de ellos y su hija, que tomo relevancia mundial, debido a la condición de las víctimas, que dirigían la prestigiosa Universidad Centroamericana, y que de alguna forma, participaban en la violenta condición política que se vivía en aquellos días, donde todo era violencia y muerte, al disputarse el poder político, dos ideologías que pretenden ser hegemónicas: la conservadora y la liberal.

Debo admitir que-como muchos salvadoreños y no pocos extranjeros,- los sentimientos internos de cada persona se perfilan en el diario hacer y pensar de cada quien. Por un lado como ex estudiante de un colegio católico dirigido por la Compañía de Jesús, y conociendo personalmente a dos de las víctimas, el asunto me causaba una pesadumbre especial debido al cariño que por ellos sentía, como era natural.

publicidad

Por otro lado, para ese entonces me desempeñaba en el delicado cargo de Fiscal General de la República, y por consiguiente encargado de parte del estado, de que se cumpliera la justicia, y la ley. Mi condición de exalumno jesuita me colocaba en una posición proclive a una parcializar el caso, por lo cual me prometí hacer el esfuerzo de apartar los sentimientos personales a manera de que influyeran lo menos posible en mis actuaciones oficiales, y asumimos la responsabilidad de acuerdo a nuestra conciencia, y ante el máximo respeto a las disposiciones legales. En efecto, se inició el juicio correspondiente, y tratamos de llevarlo en la forma correcta hasta el último día que estuve en el cargo.

El juicio continuó, y finalizó con la condena de unos militares que resultaron culpables, contrario a lo que al inicio se creía, que los causantes provenían de la subversión. En el desarrollo del proceso, se aplicaron todos los elementos que la investigación arrojó, pero posteriormente, apareció una versión de que existían otros elementos que sugerían la responsabilidad en más personas.


De tales sucesos han transcurrido más de veinticinco años, tiempo durante el cual, determinado sector político, pese a la existencia de una amnistía –actualmente derogada- han mantenido una actitud de venganza, que mantiene un ambiente que impide de alguna manera, la reconciliación de la sociedad salvadoreña.

Al momento actual, el 50 por ciento de la población, no había nacido cuando ocurrieron los hechos comentados, y sin embargo, la religión en la que fui criado, que manda ”perdonar a quienes nos ofenden” se niega a interpretar el sentido lógico y natural del principio religioso, y bajo diversos argumentos, procura mantener vigente el resentimiento por lo sucedido.

En este período los enemigos de la paz, algunos de ellos portadores de sotana, se rebuscan argumentos para mantener en vigencia los deplorables sucesos, y persisten en su disfrazado sentimiento de venganza.

A tal nivel han llegado a costa del dolor de los salvadoreños, que han involucrado a la justicia española, a que intervenga queriendo condenar al alto mando de entonces, como responsables directos de la tragedia. Sin embargo, la actual Sala de lo Constitucional, basado en resoluciones diferentes de dos Cortes Supremas de Justicia anteriores, han decretado, después de diecinueve meses de estudio del caso, resolver que la justicia española tiene jurisdicción en España, pero que en El Salvador no procede, porque El Salvador es soberano. Bien por nuestra patria soberana.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.