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Buenos Días

La tragedia de los pacientes renales

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

martes 2, mayo 2017 - 12:00 am

Lo que está sucediendo en el el hospital Rosales con los pacientes renales que deben recibir hemodiálisis para poder sobrevivir es una verdadera tragedia, debido a esa burocracia y falta de planificación del sector salud que periódicamente deben sufrir los enfermos.

Ayer conocíamos que el préstamo que hizo el ISSS  para la realización de hemodiálisis a pacientes renales solo alcanza hasta el miércoles y que nadie parece saber con certeza cuándo estará garantizado su abastecimiento.

El viernes pasado, al consultar a la ministra de Salud, Violeta Menjívar, sobre la duración del préstamo, externó que la información de las líneas para hemodiálisis la maneja cada hospital. No parecía estar al tanto del caso del Rosales en particular.

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Un documento del servicio de nefrología del hospital Rosales señala que la necesidad real de los pacientes se cubre con un presupuesto de $4,567,495, pero en 2016 fue recortado a $2,504,195 y este año, solo tienen $1,804,195  para atender a más de 550 pacientes renales.

Ya conocemos además la respuesta y las excusas. Es culpa de todos, menos de ellos. Este desabastecimiento es “invento” de los medios, dirán. O de la Sala –otra excusa trillada– o la mejor y más usada: de los 20 años de Arena. Mientras esas excusas se repiten, los enfermos siguen viendo su cuenta final acercarse, por falta de medicamentos y de dinero para comprarlos. Como siempre, los más afectados son los más pobres porque los funcionarios tienen seguro médico o tienen dinero para hospitales y médicos privados.


La ciudadanía debería hacer un gesto de solidaridad hacia los enfermos renales del Rosales, no podemos solamente verlos morir por este desabastecimiento médico y la pésima planificación de la salud pública y de discursos oficiales que hablan de éxitos que no se ven.




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