Editorial & Opinion

La vida es creer, ¡nunca dejes de hacerlo!

Sherman Calvo / Publicista

viernes 22, diciembre 2017 - 12:00 am

El factor determinante para que nuestra vida sea un paraíso o un infierno es siempre nuestra actitud ante las cosas. Nuestra actitud es la fuerza motriz más importante en todos nosotros, seamos conquistadores o fracasados.

Comparto esta reflexión: “Nos conformamos en vez de arriesgarnos, sin pensar que cada día que pasa no volverá. Nada está escrito, nada es imposible, ni siquiera posible, todo depende de nuestra voluntad, de esas fuerzas que nos salen de adentro. Decir de adentro es decir que puedo afrontar cada desafío”.

Tenemos el poder cuando estamos convencidos, cuando estamos decididos, cuando de verdad queremos algo. No hay obstáculo capaz de imponerse. Si queremos, podemos llegar más lejos; si queremos, podemos llegar más alto; si queremos, podemos hacer lo que sea, sólo hay que proponerse a confiar en Dios.

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La vida es una sola, vívela paso a paso y no dejes de hacer nada, probablemente te arrepientas y cuando te des cuenta será demasiado tarde. Tampoco dejes de vivir los sueños y las ilusiones; sin ellos, la vida no tiene sentido. Trata de ir siempre de frente, sin vueltas. Anda siempre con la verdad, por más dolorosa que sea, de todas formas vale mucho más que una mentira.

Debemos reconocer que la vida no tendría sentido si sólo existiera el presente, lo que quiere decir eso es que el ser humano, a pesar de lo anterior, requiere de que exista un futuro para poder realizarse plenamente, aunque ese futuro esté sujeto a Dios, y lo que Él quiere es que camines en fe, porque la fe lo glorifica a Él. La fe dice “Dios es grande, bueno y maravilloso, y tiene todo bajo control” ¡y eso es cierto!


Así, comprendido, ese avanzar en nuestro destino, nos  preguntamos: ¿qué es la vida? Y encontré este maravilloso texto que encierra tantas verdades: “La vida es un reto. ¡Afróntala!  La vida es un eterno dejar ir. Solamente con las manos vacías, podrás agarrar algo nuevo. La vida es amor. ¡Vívela honesta y profundamente!  La vida es esperanza. ¡Nunca la pierdas!  La vida es un camino. ¡Camina siempre hacia delante!  La vida es creer. ¡Nunca dejes de hacerlo!  La vida también es muerte. Morir un poco cada día. ¡Debes estar consciente de eso! La vida es aprender siempre, en todas partes y hasta el final. La vida es un regalo del Creador. Debes estar siempre agradecido por ello. La vida es amistad. ¡Cuídala!  La vida es hermosa. ¡Abre bien los ojos!  La vida es verdad. ¡Nunca la traiciones!  La vida es emocionante. ¡Mantente curioso!  La vida tiene una meta. ¡Trata de llegar a ella!”.

Tengamos siempre presente que el libre albedrío es uno de los valiosos regalos dados por Dios al hombre, a través del cual ejercitamos la voluntad para tomar nuestras propias decisiones. Siendo Dios el dueño de todas las almas, por cuanto Él las creó a su imagen y semejanza, jamás ha coartado esa libertad.  Fuimos creados para que tengamos amistad con el Señor y que seamos entonces verdaderamente libres. Ese libre albedrío nos fue dado para que cada uno tome la decisión de su propia voluntad, de sus convicciones, forjados en los verdaderos valores, de seguirle a Él.

Uno de los principios más importantes del trabajo de Dios es darnos suficiente libre albedrío, es decir, el derecho a escoger el propio camino en la vida. La vida sólo puede ser entendida mirando hacia atrás, pero nosotros debemos vivir yendo hacia adelante.  Es como ir al volante de la vida, los espejos retrovisores solo sirven para ver lo que quedó atrás, pero siempre con la vista puesta en el camino que tenemos por delante.

¡Bendiciones en esta Navidad y un venturoso 2018!




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