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Editorial & Opinion

La vida no es fácil, nos presenta muchos problemas

Sherman Calvo / Publicista

viernes 16, junio 2017 - 12:00 am

Quisiera dedicar este artículo a aquellos que estén buscando fortaleza para vencer las dificultades de la vida.

“¿Cómo puedo superar los problemas de la vida?” Rex D. Pinegar dijo en un discurso: “La vida no es fácil; nos presenta muchos problemas. En cualquier época nos trae pruebas y dificultades que debemos sobrellevar; es difícil entrar en el mundo de los adultos; a menudo se siente el dolor de ser herido o dejado de lado. Seguir una carrera puede llevarnos hasta nuestro límite emocional, intelectual y económico”.

No es fácil cumplir una misión, pues ésta requiere una dedicación total, tanto espiritual como física. Los problemas que acompañan al matrimonio y a la crianza de los hijos: el ganarse la vida, el soportar enfermedades, la vejez y la muerte, son realidades de esta existencia por las que tenemos que pasar, pero que no siempre estamos preparados o dispuestos a aceptar y superar.

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Si comprendemos que encontrar obstáculos es algo natural en la vida, estaremos más dispuestos a enfrentarlos y sobrellevarlos con más valor. Un escritor dijo: “Lo mejor es, si es posible, dejar de considerar que los aspectos desagradables de nuestro diario vivir son interrupciones de la vida real. La verdad es que lo que llamamos interrupciones son precisamente lo que constituye la vida real: la existencia que Dios nos manda día a día”.

Tal vez algunos de nosotros pensemos lo mismo de la vida, que es difícil vivirla. Quizá sintamos que la vida es cruel e injusta y que quisiéramos encontrar un refugio y quedarnos allí para siempre. Hacerlo, sin embargo, sería desperdiciar las oportunidades de progreso que la vida puede ofrecernos.


El Señor puso a nuestro alcance un poder que puede transformar los problemas en oportunidades. León Tolstoi, el famoso escritor ruso, dijo que “La fe es la fuerza de la vida”. Tolstoi dedicó la mayor parte de su vida a descubrir cuál era el propósito de ésta. Gozó de la fama, una buena posición y fortuna, se casó y tuvo hijos. A los ojos del mundo, fue un hombre que tuvo mucho éxito en la vida. Sin embargo, el conocimiento adquirido, los honores que recibió y el éxito que tuvo no le produjeron una satisfacción duradera. La vida todavía le parecía sin sentido. En un momento Tolstoi se pregunto: “¿Cómo debo vivir?” y la respuesta fue: “Por la ley de Dios”.

Tolstoi entonces tuvo que admitir que, “además del conocimiento que se obtiene por medio de la lógica, los seres humanos pueden obtener otra clase de conocimiento, uno que no está fundado en el razonamiento, pero que le da propósito a la vida: se trata de la fe. La fe es la fuerza de la vida.” Tolstoi descubrió que, aunque una persona posea todo lo que pueda desear en cuanto a bienes mundanales y fama, si no tiene fe en Dios, la vida será para ella una carga emocional, mental e incluso espiritual. Al pasar por dificultades, he aprendido que la fe en Dios nos hace sentir un amor especial por Él, que es recíproco y se traduce en bendiciones que recibimos cuando las necesitamos. Dios recompensará su fe con la fuerza necesaria no solo para soportarlos, sino también para vencer las dificultades, los desengaños, las pruebas y la lucha de la vida diaria. Por medio de nuestro esfuerzo diligente en cumplir con la ley de Dios, y con fe en Él.

Ruego que cada uno de nosotros adquiera suficiente fe en Dios, como para pelear las batallas de la vida y vencerlas con “la fuerza de Dios”. De esa forma encontraremos la felicidad que tanto deseamos en nuestra vida. En el nombre de Jesucristo. Amén.




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