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Buenos Días

No permitamos una “ciudad destroyer”

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

miércoles 23, mayo 2018 - 12:00 am

Cada vez es más evidente que nos estamos convirtiendo en una “ciudad destroyer”, basta recorrer el Gran San Salvador para darnos cuenta de este horrible fenómeno. Centenares, quizás miles de otrora casas bonitas están convertidas en verdaderas casas destroyer, pintas de pandillas en sus paredes, vandalismo por todos lados.

Una de las casas más emblemáticas es aquella donde funcionó la pastelería Carroussel, a un lado del paso a desnivel de la 1a. calle Poniente y 49 avenida. Aquel negocio de resplandescientes vitrinas donde se podían ver los deliciosos pasteles que hacían, hoy está convertido en una casa destroyer.

Tristemente no es la única. Gran parte del centro capitalino está igual. Esas casas de arquitectura admirable, hoy están llenas de pintas, muchas sin puertas ni ventanas. La zona alrededor de la UES, la Flor Blanca, la Layco, algunas partes de la Miramonte o de la Centroamérica. Incluso, algunas instituciones de Gobierno tienen las mismas huellas de ser casas destroyer.

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¿Nos estamos convirtiendo en una ciudad destroyer? ¿No hay autoridad terrenal que pueda impedir semejante barbarie? ¿La Policía? ¿La Fuerza Armada? Difícil. Si no pueden evitar que una familia sea desalojada a la fuerza por pandilleros que dan plazo de 48 horas, ¿cómo van a impedir que llenen de pintas y se roben las ventanas y puertas de las casas?

De veras, alguien tiene que hacer algo, porque eso no solo nos da mala imagen, sino quiebra la moral de los habitantes. Eso es parte de recuperar territorios.


¿La Alcaldía de San Salvador tal vez? Quizás con la nueva administración que parece más enfocada en trabajar y menos en la propaganda como su antecesor. De verdad la ciudad necesita ser remozada, no puede ser que esas horribles pintas sigan ensuciando la capital y los municipios vecinos.




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