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Editorial & Opinion

Reforma educativa justa y equitativa

Jaime Ramírez Ortega / Consultor legal y de negocios

sábado 23, septiembre 2017 - 12:00 am

El Salvador necesita crecer tanto en materia económica como en educación, pero lo uno está sujeto a lo otro, es decir que no se puede hablar de crecimiento económico, sino se resuelven los grandes temas de interés nacional como  inseguridad, violencia pandilleril, narcomenudeo,  desigualdad, pobreza, falta de oportunidades, corrupción, polarización, índices de competitividad en picada, mal clima inversión, clase política orientada a sus intereses, todo ello son  factores que han sido originados por la falta de inversión en educación, ya que un pueblo educado, tiene mejores oportunidades en todos los ámbitos.

No dudo que El Salvador, puede tener un mejor escenario para las nuevas generaciones, si para el año 2018, la clase política decidiera de forma unánime invertir por lo menos un  6% del Producto Interno Bruto para el Ministerio de Educación, distribuido estratégicamente en capacitación  a los docentes, en nuevas metodologías de procesos de enseñanza aprendizaje y  en tendencias actuales fundadas en aprender-haciendo, para que sean orientadores y gestores de nuevos talentos, claro que para ello se requiere hacer una cambio total y rotundo  de mentalidad de los profesores.

Por lo tanto, resulta apremiante que los docentes de escuelas públicas y privadas asuman un compromiso de repensar el sentido y la función de la escuela en la época actual, ya que se debe abandonar el modelo de enseñanza basado únicamente en la repetición y memoria, dado que ello surge como una imposición de las sociedades agrarias e industrializadas, que enfocaban la educación  en enseñar a  leer y a escribir de forma básica, ortografía y urbanidad lo esencial, y garantizaba a sus alumnos el manejo de los algoritmos aritméticos mínimos.

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No obstante, el modelo de enseñanza aprendizaje aludido, tenía como fundamento formar a los obreros y empleados para que ejercieran su labor de forma rutinaria y mecánica en las empresas e instituciones estatales. Dicho en otras palabras, para que los empleados fueran autómatas y obedientes y para que acataran las disposiciones emanadas por los jefes, sin cuestionarlas o sea que eliminó la voluntad, la toma de decisiones y la creatividad individual.

Es de entender que la educación en el mundo actual está en constante cambio, aun así, las escuelas en El Salvador, siguen siendo aburridas, rutinarias, estáticas y fuera de contexto. Las nuevas metodologías de enseñanza aprendizaje son flexibles y creativas que orientan a la juventud para adaptarse a una vida profundamente cambiante y exigente en el saber hacer, en consecuencia, no se puede continuar exponiendo a las nuevas generaciones a que aprendan con docentes formados con un modelo de enseñanza obsoleto basado en la memoria y la repetición, en la que se deja fuera inteligencias múltiples.


Para continuar ahondando en una verdadera reforma educativa justa, inclusiva y equitativa, se requiere una fuerte inversión en nuevas tecnologías educativas, para adaptar y dotar a los docentes y estudiantes de nuevas herramientas que les permitan desarrollar sus talentos y habilidades, para que puedan competir en el mercado laboral cada día más exigente. Así mismo se debe reformar la currícula educativa, haciéndola acorde a los tiempos actuales, potenciado el inglés y los valores morales.

Por otra parte, la clase política debe entender que un vaso de leche, no es más importante que la inversión que se pueda realizar en la infraestructura y los implementos de algunas escuelas que están destruidas, ya que no han tenido un mantenimiento apropiado. También en fundamental crear dentro de los centros escolares talleres vocacionales que les permitan a los niños y jóvenes ocupar su tiempo de forma productiva. Todo ello hará que los niños y jóvenes se alejen de las calles.

También se debe construir escuelas donde no lo hay, ya que hay niños y padres de familia que se juegan la vida cruzando territorios ajenos, ríos y tempestades para poder llegar a la escuela más próxima. Del mismo modo se debe llevar energía eléctrica y agua potable donde se construirán nuevas escuelas, para buscar desarrollar esas comunidades y cantones. Si se logra el aumento en educación, se podrá incidir aún más para que bajen los niveles de violencia pandilleril.

En suma, la inversión en educación, acarreará productividad al país, dado que tendremos una generación de personas más educadas, que aspirarán a mejores oportunidades y habrá menos migración hacia la Unión del Norte.




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