Editorial & Opinion

Una alternativa de solución vial

Armando Rivera Bolaños / Abogado y notario

sábado 26, mayo 2018 - 12:00 am

Un aspecto preocupante en nuestro país lo constituye el alarmante número de accidentes de tránsito que, en vez de disminuir, como esperaban nuestras autoridades, aumentan en todas las carreteras habilitadas del país, ocasionando no solamente la destrucción de muchísimos vehículos, sino múltiples consecuencias mortales o incapacitantes para centenares de personas, entre peatones, pasajeros y conductores. A pesar de frecuentes e intensas campañas de orientación sobre los efectos nocivos de manejar en estado de ebriedad, de hablar por celular mientras se conduce, de no sobrepasar en curvas a otros vehículos, de no manejar distraídos, o exceder ciertos límites de velocidad en determinados espacios, etcétera, todas esas advertencias caen en saco roto y a diario, las páginas de los medios escritos, como noticieros radiales y televisivos, nos informan de aparatosos accidentes en carreteras y ciudades, con muchos saldos trágicos.

Ante esas condiciones viales indeseables, que suman saldos negativos en las áreas de la seguridad social y laboral, el gobierno junto con otras entidades, deben estudiar y analizar con detenimiento y responsabilidad, las modalidades más adecuadas e idóneas que reduzcan las cifras elevadas de tales percances y dejar de aducir pretextos superficiales tales como que tenemos carreteras angostas, que necesitamos de muchos “by pass”, que circulan más de un millón de vehículos automotores, que hay abundancia de motocicletas y un largo etcétera, olvidándonos que a grandes problemas, deben existir grandes soluciones.

Hace algunos años, recuerdo, se estuvo reconsiderando el funcionamiento moderno del ferrocarril. Aunque ya no se ha vuelto a mencionar, considero que esa idea no debe dejarse en las buenas intenciones, sino en prácticas acciones, hoy que vuelve a relucir el viejo y conocido tema de los asocios público-privados. Un país ejemplar, en el rubro del transporte de pasajeros y mercancías, es la República China de Taiwán que, según informaciones recibidas, posee una extensa red ferroviaria que comprende líneas convencionales, un tren de alta velocidad, complementado por un audaz y bien diseñado sistema de metro urbano. La última innovación se realizó hace un año, cuando la presidenta Tsai Ing-wen y el ministro de Transportes y Comunicaciones, inauguraron una línea de transporte rápido masivo desde el Aeropuerto Internacional de Taoyuan (el más grande del país), hasta la Estación Central en la capital Taipéi, con un tiempo de recorrido no mayor de 35 minutos. Eso me lleva a preguntar: ¿Cuánto nos tardamos los salvadoreños y turistas, yendo en vehículo, para llegar o retornar del Aeropuerto Internacional “Monseñor Romero”? ¿Podemos considerar como segura esa carretera? ¿Cuántas víctimas se han producido en esa vía? ¿Cuántas veces el tránsito ha sido bloqueado por sorpresivas manifestaciones en ese tramo? ¿En cuántas ocasiones hemos perdido el vuelo programado por avión, a causa de los congestionamientos que allí se producen diariamente? Las respuestas son obvias. Siguiendo con el modelo taiwanés, además del aeropuerto antes mencionado, existen otros similares en amplitud enorme y gran cantidad de viajeros y todos acceden a sistemas ferroviarios rápidos y eficientes, que los conducen a las principales ciudades sin tantos problemas. Taiwán es un país isleño pequeño y con una gran población. Por tanto, han creado sistemas viales, que facilitan la movilidad segura y que no produzcan contaminación ambiental, como sucede entre nosotros.

publicidad

Aquí se gastó mucho en un discutido sistema vial metropolitano, que impulsó Gerson Martínez, hoy exministro de Obras Públicas, que devino en arruinar aquella hermosa alameda dedicada a Juan Pablo II y que, de paso, redujo el Parque Infantil de Diversiones, dejando a la niñez capitalina sin el disfrute del trencito que circulaba en su interior. Al final, la exclusividad de la vía pública a una empresa privada quedó sin efecto, gracias a un fallo de la Sala de lo Constitucional. Continuamos sin una solución y los problemas están peor que antes. Ante la inminencia de un cambio en la administración pública, hacemos un llamamiento a los candidatos presidenciales para que no olviden considerar en sus proyectos la urgente mejora de la red vial, considerando el ejemplo de Taiwán que dejamos expuesto en estas líneas y que podría implementarse en nuestro país, recordando que fuimos  pioneros en transporte ferroviario a nivel centroamericano, mismo que puede ser puesto de nuevo en funcionamiento.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.